Fumar un vicio que Provoca Depresión

Miércoles, 17 Septiembre   

Fumar se ha convertido en la actualidad en un acto casi ilegal y ya son una gran mayoría los países que prohíben hacerlo dentro de locales públicos, incluidos los de ocio. Tan amplias y reiterativas han sido las campañas para concienciar a la población de que el tabaco perjudica a la salud, no sólo de los fumadores sino también de las personas que les rodean, que fumar ha pasado a ser casi un delito. Un enfermo en potencia y, además, un agresor de la salud de los demás.

Ya no se puede fumar un cigarro para sentir el placer de la nicotina atravesando los pulmones y exhalando el humo por las fosas nasales. Se acabaron las películas en las que fumar era de hombres apuestos e interesantes o mujeres fatales. Ahora, los héroes no fuman y, además, tienen complexión atlética.

Entre otro de los elementos disuasorios utilizados en esta campaña emprendida por los gobiernos contra el tabaco se encuentra la subida de los precios que en algunos casos llega a ser ya prohibitivo. El acoso y derribo contra el fumador ha dado buenos resultados en muchos adictos que han determinado abandonar el tabaco para siempre, aunque haya otro sector de la población que, atraído por el peligro y la transgresión, han pasado a aumentar el número de sus cigarros.

Sentirse de esta forma acosados y con los bolsillos esquilmados son razones suficientes para que el fumador se deprima, pero hay otras razones por las que el tabaco puede causar depresiones, cuyas consecuencias y síntomas pueden ser mucho peores, pues afectan a la salud psíquica y física de los individuos.